Cómo cambió el gasto en alimentos en los últimos 12 meses
El comportamiento del gasto alimentario durante el último año revela transformaciones significativas en las prioridades de consumo de los hogares argentinos...
Evolución mensual del gasto alimentario
Durante el período analizado entre enero y diciembre de 2025, el gasto en alimentos experimentó un incremento nominal del 67% respecto al mismo período del año anterior. Sin embargo, al ajustar por inflación acumulada del sector alimentario, el incremento real se sitúa en aproximadamente 12%, reflejando un aumento en el volumen de compras y cambios en la composición de la canasta básica.
La distribución del presupuesto alimentario mostró redistribuciones importantes entre categorías. Los productos de panadería y cereales mantuvieron una participación estable del 18%, mientras que carnes y derivados redujeron su peso del 32% al 27% del total, compensado por un incremento en legumbres, pastas y productos de mayor rendimiento económico. Las frutas y verduras mantuvieron participación constante del 22%, aunque con sustituciones internas hacia productos de estación y menor costo unitario.
Estrategias de adaptación observadas
Los hogares implementaron diversas tácticas para optimizar el poder adquisitivo de su presupuesto alimentario. El 68% de los participantes reportó incrementar la frecuencia de compra en comercios mayoristas y mercados locales, buscando mejores precios por volumen. La planificación de menús semanales creció un 34%, permitiendo compras más eficientes y reducción del desperdicio alimentario.
La adopción de marcas propias o segundas marcas aumentó significativamente, con un 52% de hogares indicando este cambio en al menos cinco categorías de productos. Los programas de descuentos, tarjetas de fidelización y aprovechamiento de ofertas temporales se consolidaron como prácticas habituales en el 71% de las familias estudiadas. Estas adaptaciones permitieron mantener estándares nutricionales aceptables pese a restricciones presupuestarias crecientes.
Proyecciones para el próximo período
Los modelos predictivos sugieren que la presión sobre el gasto alimentario continuará durante el primer semestre de 2026, con incrementos esperados del 6-8% adicional ajustados por inflación. Los hogares anticipan profundizar estrategias de eficiencia, con mayor énfasis en cocina casera reduciendo consumo de productos procesados y comidas elaboradas. El fortalecimiento de redes de consumo colaborativo, como compras grupales y ferias de intercambio, emerge como tendencia creciente que podría mitigar parcialmente el impacto económico proyectado.